Contraseñas

Casi siempre los accesos a un ordenador o a un servicio (Internet, correo electrónico, ftp...) están protegidos por un nombre de usuario y una contraseña. El nombre de usuario es muy fácil de averiguar, ya que suele coincidir o formar parte de la dirección de email. Más difícil es adivinar la clave de un usuario, y más si se toman una serie de medidas como pueden ser:

  • que tenga un mínimo de ocho caracteres. Cuantos más caracteres tenga la clave, más difíciles son los ataques por la fuerza bruta (programas que van generando y probando todas las posibles combinaciones de caracteres hasta dar con la contraseña).
  • que no tenga ningún significado (que no sea nuestro propio nombre, el del perro, la marca del coche...)
  • que se cambie con cierta regularidad.

    Debemos ser especialmente cautos en el caso de compartir nuestro ordenador con otras personas; sobre todo si empleamos programas cliente para leer nuestro correo (Outlook, Eudora, Foxmail...), de FTP para subir páginas a nuestro sitio Web (Filezilla, WS_FTP...), de mensajería y chat -tipo Messenger-, etc...

    Cuando empleamos alguno de estos programas, nos aparece un cuadro de texto donde tenemos que introducir nuestro nombre de usuario y nuestra clave; por ejemplo, en el cliente de correo al configurar el servidor POP3, en el cliente de FTP al configurar el servidor donde alojamos nuestras páginas web, en el cliente de noticias en el servidor de nuestro ISP, etc...

    Por lo general, el cuadro de diálogo nos ofrece la posibilidad de guardar la contraseña en el equipo; para ello basta con marcar una casilla de verificación. Pues bien, si el ordenador lo compartimos con otros usuarios, o alguien en cualquier momento puede tener acceso a él, nunca deberíamos marcar esa casilla y guardar la clave en el ordenador.

    Con algunos programas de acceso público se puede averiguar la contraseña que se enconde detrás de los asteriscos. De este modo, podrían leer nuestro correo, modificar nuestra página web, escribir artículos en nuestro nombre y, en definitiva, suplantar nuestra identidad.

    Algunos de estos programas recuperadores de contraseñas son: AsterWin, iOpus Password Recovery ...

    Para generar contraseñas: Gsena.

    Para comprobar si tu contraseña es segura: Comprobador de contraseñas.