La seguridad de un sistema comienza por su contraseña. Si alguien averigua nuestra clave podría suplantar nuestra identidad y tener acceso a nuestros archivos, a nuestro correo, modificar nuestra página web, etc... Las contraseñas son el objetivo principal de los hackers.
Las personas que administran una red local con frecuencia tienen que cambiar las contraseñas a sus usuarios. Cambiar la clave a pocos usuarios no supone ningún problema, pero si son muchos (hay redes con más de 500 usuarios), pensar una clave para cada uno de ellos puede dar bastante trabajo. El programa Gsena nos ayuda en esta tarea generando unas contraseñas que no son muy difíciles de recordar para los usuarios y tampoco muy fáciles de adivinar por terceras personas.
Comprueba si tus contraseñas son seguras con el comprobador de contraseñas.